Pensando sobre qué es innovar.

Hoy me gustaría jugar a imaginar qué es de verdad la I+D, qué es hacer algo nuevo e innovador. Sé que en todos los post mezclo las tres letras I+D+i, y lo hago de manera consciente. LLevo muchos años en este mundillo, y aunque existan ilustradas definiciones de cada una de esos caracteres, al aterrizarlos en proyectos concretos o en estrategias aplicadas a empresas de distintos sectores, dichas definiciones se deshacen y se diluyen.

Concretando en el sector TIC, un sector muy peculiar en el que la producción no es física, creo que la investigación (I) como tal no existe, ya que cada vez más las iniciativas se basan en ensamblar tecnologías existentes y en todo caso en reutilizar componentes.

El haber trabajado en el sector aeronáutico me ha dado la capacidad de ver con perspectiva las peculiaridades de las TIC. Siendo más concretos, me refiero al sector del desarrollo software, que es en el que me muevo. Aquí no hay tienes componentes físicos, no hay fabricación ni compra de materiales que posteriormente se transformen. Aquí hay una mera transformación de horas de personal en conocimiento, volcado en un resultado software. Sí se podría pensar que existe desarrollo (D) cuando se llevan a cabo complejos algoritmos, sobre todo ahora que el Big Data, Machine Learning y en general los proyectos de IA les han dado una nueva dimensión. Pero creo que la mayoría de los proyectos no dejan de moverse en un entorno cercano a la innovación (i). Y ahí es donde se deben de mover, cerca del mercado.

Existe una herramienta bastante buena para clasificar el grado de madurez de un proyecto, y es mediante los TRLs. El nivel TRL es una medida para describir la madurez de una tecnología. Su acrónimo procede del inglés Technology Readiness Level. Este concepto surge en la NASA pero posteriormente se generaliza para aplicarse a cualquier proyecto de manera que se puedan comparar.

Una buena forma de saber si un proyecto es realmente innovador es preguntarte si hay algún posible cliente que, tras conseguir el prototipo final, lo pudiera utilizar rápidamente. Si esto es así, te estás moviendo demasiado cerca del mercado y la idea está lejos de ser innovadora. Eso sí, es muy importante tener “early adopters”, es decir, clientes finales que de verdad quieran probar tecnología nueva no demandada. ¿Es un contrasentido? No del todo. La idea debe ser disruptiva, esto es, debe estar lejos del mercado tradicional, debiendo necesitar otro mercado quizás a priori menos rentable pero que a la larga superará al original.

Captura.PNG

La innovación en la mayoría de los casos se reduce a aspectos puramente incrementales. Imagina esto:  ¿Es tu empresa capaz de plantearse el desarrollo de ideas que, por su naturaleza radical, puedan llegar a generar la redefinición de la propia compañía? Quizás esta frase sea demasiado radical, pero no está de más hacerla de vez en cuando.

Pero lo más importante de todo es que los proyectos tengan una lógica global dentro de la compañía. Plantear una estrategia innovadora con unas tecnologías o tendencias tecnológicas marco y a partir de estás ir creciendo con el punto de vista puesto en el mercado, pero sin obsesionarse por él. Es una delgada línea, lo sé, pero si tú innovación se encamina a dar respuesta a necesidades actuales de tus clientes, habrás fracasado a medio plazo.

Pd: Esta semana estuve leyendo “Mientras agonizo” de Faulkner (sí, del que todos eran en la genial película “Amanece que no es poco”) Una novela sencillamente magistral. Este innovador y hasta la fecha nunca superado libro, aborda una sencilla historia lineal desde el punto de vista de sus personajes: la muerte de la matriarca de una familia sureña de Estados Unidos y el empeño furibundo del marido en transportar el cuerpo por un largo camino para enterrarla donde ella quería. ¿Dónde está la innovación? Pues en que cada personaje es dueño de un capítulo, y cuenta ese intervalo de la historia desde su punto de vista.

El libro por tanto se convierte en una serie de opiniones sobre lo que está sucediendo contadas por los hijos, el marido y algunos personajes que van encontrando. Es como una especie de “collage de impresiones” alrededor de ese viaje, en las que se aprecia la miseria de las relaciones humanas y la desdicha más absoluta de una familia totalmente rota, con un padre siniestro, torpe e incapaz. No hay un narrador principal, no hay alguien por encima de la propia historia que narra de forma uniforme lo que sucede. Todo se cuenta “desde el propio fango embarrado de la novela”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s